"Retornaban los dioses con las armas secretas"
"Las bacterias y los virus fueron los aliados más eficaces. Los europeos traían consigo, como plagas bíblicas, la viruela y el tétanos, varias enfermedades pulmonares, intestinales y venéreas, el tacoma, el tifus, la lepra, la fiebre amarilla, las caries que podrían las bocas. La viruela fue la primera en aparecer. ¿No sería un castigo sobrenatural aquella epidemia desconocida y repugnante que encendía la fiebre y descomponía las carnes? <Ya se fueron a meter en Tlaxcala. Entonces se difundió la epidemia: tos, granos ardientes, que queman> dice un testimonio indígena, y otro: <A muchos dio muerte la pegajosa, apelmazada, dura enfermedad de granos> Los indios morían como moscas; sus organismos no oponían defensa ante las enfermedades nuevas. Y los que sobrevivían quedaban debilitados e inútiles. El antropólogo brasileño Darcy Ribeiro estima que más de la mitad de la población aborigen de América, Australia y las islas oceánicas muró contaminada luego del primer contacto con los hombres blancos".


